Una exploración sobre el límite entre objeto, diseño, artesanía y obra artística. Perfecto para conectar con MEETS ART.
Un objeto puede ser útil.
Puede ser bonito.
Puede estar bien diseñado.
Puede estar hecho a mano.
Pero ¿cuándo deja de ser simplemente un objeto y empieza a convertirse en algo más?
No tenemos una respuesta definitiva.
Y quizá ahí está precisamente la pregunta.
En THE IBIZA CANDLES nos interesan los objetos que provocan algo más allá de su función. Piezas que pueden formar parte de un espacio, pero que también pueden cambiar la manera en que lo percibimos.
Porque una vela puede iluminar.
Pero también puede ser una pieza de diseño.
Puede ser un objeto de colección.
Puede ser una expresión artística.
LA FUNCIÓN NO LO ES TODO
Durante mucho tiempo hemos entendido los objetos principalmente por aquello que hacen.
Una silla sirve para sentarse.
Una lámpara sirve para iluminar.
Una mesa sirve para apoyar cosas.
Una vela sirve para arder.
Pero la función es solo una parte de la historia.
También importa cómo un objeto nos hace sentir.
Lo que nos recuerda.
Lo que provoca cuando entra en una habitación.
Lo que ocurre cuando alguien lo mira por primera vez.
Un objeto puede ser perfectamente funcional y, al mismo tiempo, tener una dimensión emocional.
Ahí empieza a interesarnos.
CUANDO LA MATERIA CUENTA UNA HISTORIA
Hay algo especial en los objetos hechos con tiempo.
La materia deja de ser simplemente materia.
Una superficie, una textura, una forma o una pequeña imperfección pueden revelar que detrás de ese objeto hubo una persona, una decisión y un proceso.
Eso es lo que nos atrae de la artesanía.
No la perfección absoluta.
La intención.
El hecho de que alguien haya decidido cómo debía ser algo y haya dedicado el tiempo necesario para hacerlo realidad.
ENTRE EL DISEÑO Y EL ARTE
Quizá no exista una frontera clara.
El diseño busca resolver.
El arte busca expresar.
Pero algunos objetos hacen las dos cosas.
Una pieza puede funcionar perfectamente y, al mismo tiempo, provocar una emoción.
Puede tener una utilidad y poseer una identidad propia.
Puede estar diseñada para un espacio y terminar formando parte de la memoria de quien lo habita.
Es en ese territorio intermedio donde nos gusta trabajar.
CUANDO DEJAS DE VER UN PRODUCTO
Hay un momento interesante.
Ese instante en el que dejas de pensar en cuánto cuesta un objeto, para qué sirve o quién lo ha fabricado.
Simplemente lo miras.
Y algo sucede.
Quizá te recuerda a alguien.
Quizá te lleva a un lugar.
Quizá simplemente te gusta.
No necesitas una explicación.
Solo sabes que quieres conservarlo.
Para nosotros, ahí comienza otra relación con el objeto.
LAS VELAS TAMBIÉN PUEDEN SER OBJETOS
Una vela desaparece cuando cumple su función.
La llama se apaga.
La cera se consume.
Pero no todas las velas tienen que existir únicamente para ser encendidas.
Su forma puede tener significado.
Su recipiente puede convertirse en parte de un espacio.
Su fragancia puede despertar una memoria.
Su edición puede convertirla en una pieza que alguien quiera conservar.
Por eso en THE IBIZA CANDLES entendemos nuestras velas como algo que se encuentra entre artesanía, diseño, fragancia y objeto.
Y algunas de nuestras colaboraciones van todavía más lejos, explorando la relación entre la vela y el arte.
NO TENEMOS LA RESPUESTA
Quizá un objeto se convierte en arte cuando deja de necesitar una explicación.
O quizá cuando alguien decide que merece ser contemplado.
Quizá cuando la función deja de ser lo más importante.
O simplemente cuando consigue provocar algo que no esperábamos.
No creemos que exista una fórmula.
Y tampoco queremos encontrarla.
Porque si algo hemos aprendido es que la explicación nunca debería ser más importante que la experiencia.
Al final, quizá la pregunta no sea:
¿Cuándo un objeto se convierte en arte?
Sino:
¿Cuándo deja de ser simplemente un objeto para convertirse en algo que queremos conservar?